¿Puede ampliarse el plazo de un contrato de arras cuando está a punto de caducar?

El plazo de unas arras puede acercarse sin que la compraventa esté todavía preparada para firmarse. Puede faltar la financiación, quedar documentación pendiente o surgir cualquier otra circunstancia que impida cumplir el calendario inicialmente previsto. Ante esta situación, comprador y vendedor pueden plantearse una prórroga.
La cuestión fundamental es que no debería hacerse de manera informal. Si ambas partes quieren continuar con la operación, es recomendable documentar el nuevo acuerdo y establecer claramente hasta qué fecha se amplía el plazo.
Antes de hacerlo, hay que revisar el contrato original. El término "arras" engloba diferentes posibilidades y las consecuencias jurídicas dependen de lo que se haya pactado. En el caso de las arras penitenciales, el artículo 1454 del Código Civil contempla consecuencias específicas cuando una de las partes desiste.
También hay que distinguir una prórroga pactada de un incumplimiento. Si comprador y vendedor están de acuerdo en retrasar la escritura, la situación es diferente a aquella en la que una de las partes quiere seguir adelante y la otra no cumple con lo previsto.
Una prórroga bien redactada debería identificar el contrato al que se refiere, establecer la nueva fecha y dejar claro qué ocurre con las cantidades entregadas y con el resto de las condiciones que continúan vigentes. Si existe alguna modificación adicional, también debería quedar reflejada.
¿Por qué es importante actuar antes de que venza el plazo? Porque una vez superada la fecha pueden aparecer interpretaciones diferentes sobre las consecuencias del retraso. Anticiparse permite que ambas partes sepan qué han acordado y reduce el margen para conflictos.
En una compraventa en Barcelona, por ejemplo, puede haber operaciones que dependan de varios trámites simultáneos: financiación, revisión documental, cancelación de cargas o coordinación de la firma. Si uno de ellos se retrasa, el calendario inicialmente previsto puede quedarse corto.
Soy Jordi Castellà, experto inmobiliario y cuando detecto que una fecha de arras está próxima y quedan cuestiones importantes pendientes, considero preferible plantear la situación con tiempo y documentar cualquier cambio.
La prórroga no debería utilizarse para dejar indefinidamente abierta una operación. Tiene sentido cuando existe voluntad real de completar la compraventa y las partes necesitan un margen adicional para hacerlo.
En definitiva, sí puede ampliarse el plazo de unas arras, siempre que exista acuerdo y se formalice correctamente. La clave está en no esperar a que el contrato haya vencido para decidir qué hacer.
Consultar la referencia catastral online: todo lo que debes saber
La referencia catastral es un dato que puede parecer secundario...
más
Cómo afecta el usufructo al precio de una vivienda
Cuando una vivienda está sujeta a un usufructo, determinar su valor...
más
¿El banco financia una vivienda con una ampliación no registrada?
Cuando una vivienda tiene más metros construidos de los que aparecen...
más
Todo sobre las viviendas heredadas sin documentación
Recibir una vivienda mediante una herencia no siempre significa...
más